Instituto Suizo de Educación a Distancia Los riñones pueden enfermar el corazón
Proteínas que se pierden por orina están ligadas a problemas cardiovasculares y a la enfermedad renal crónica.
Hace poco tiempo se descubrió que existe una íntima conexión entre los problemas cardiovasculares y la enfermedad renal crónica, porque cuando los riñones funcionan mal a lo largo del tiempo, el organismo, por la orina, pierde proteínas que son esenciales al corazón.
"Hay evidencias de que si se logra frenar la pérdida de proteínas se pueden detener o evitar enfermedades del corazón y lo bueno es que ahora tenemos medicamentos para controlar el problema", informó el nefrólogo Giuseppe Remuzzi en el Simposio Internacional sobre Enfermedad Renal Crónica que se realizó en Córdoba, Argentina.
Como consecuencia de la diabetes e hipertensión, entre otras causas, los riñones van disminuyendo lentamente su función y esto da lugar a la enfermedad renal crónica. Cuando la pérdida de función es severa, "aparece un número importante de consecuencias en el organismo: aumenta la presión sanguínea, la persona se pone anémica porque el riñón pierde la capacidad de producir una hormona -eritropoyetina- que estimula la formación de glóbulos rojos, se pierde también la capacidad de sintetizar vitamina D y, por ende, se enferman también los huesos", explica Remuzzi, quien dirige el Instituto Mario Negri, en Bergamo, Italia y se desempeña como investigador en nefrología básica y clínica en enfermedad renal crónica.
La situación puede llegar a un punto tal donde los riñones dejan de eliminar sustancias tóxicas para el organismo, "virtualmente nos intoxicamos y nuestros órganos dejan de funcionar adecuadamente, y en ese momento es necesario dializarse o realizar un trasplante", señala el especialista.
Problema local. En la Argentina se da con bastante frecuencia el síndrome urémico hemolítico, que causa enfermedad renal crónica y afecta, por lo general, a los niños. Lo que provoca el síndrome es la ingestión de carne mal cocida que llega al aparato digestivo infectada con la bacteria escherichia coli. Este germen vive en los intestinos de los animales y también puede contaminar el agua y los vegetales.
La mejor medida para eliminar la bacteria es comer carne bien cocida, como así también "son fundamentales las condiciones higiénicas , sobre todo en el campo donde la gente pobre no tiene acceso al agua potable", remarca Remuzzi.
Carlos Chiurchiu, del servicio de Nefrología del Hospital Privado, indica que "el crecimiento de la enfermedad renal crónica es vertiginoso y sostenido" y que "la diabetes y la hipertensión producen enfermedad renal en la Argentina, en la misma magnitud en que ocurre en el Primer Mundo".
En el país viven diariamente 25 mil personas gracias a que pueden dializarse y, de ellos, aproximadamente un 10 por ciento reside en Córdoba.
Síntomas tardíos. La detección precoz de la enfermedad renal crónica es difícil, dado que los síntomas como presión alta, anemia o problemas de hueso "aparecen tardíamente y cuando la persona se da cuenta ya ha pasado demasiado tiempo y muchas veces lo que hay que hacer es diálisis", dice el nefrólogo.
Comenta que, en la actualidad, se están desarrollando programas de detección precoz en en el mundo, incluidas Latinoamérica y la Argentina, y explica que estudian la presencia de pequeñas cantidades de proteínas en la orina. "Cuando las detectamos, entendemos que hay algo que no está andando bien en los riñones y, cuanto antes logremos encontrarlas, más rápido podremos poner en marcha estrategias preventivas para demorar o detener la progresión de la enfermedad renal", aclara.
Remuzzi sostiene que existen mecanismos para detener completamente la enfermedad de los riñones, tan frecuente en los diabéticos, pero recalca que para lograrlo es necesario "que los pacientes tomen los medicamentos correspondientes, sin que hayan aparecido los síntomas renales".
En cuanto a la terapia farmacológica, hay nuevos medicamentos, incluso para tratar la poliquistosis renal familiar, que es una patología genética. Los fármacos son: somatostatina, rapamicina, un fármaco que inhibe los receptores de la hormona antidiurética y los inhibidores de las ciclinas que condicionan el crecimiento de los quistes.
Prevención
Para evitar problemas de riñones se debe considerar lo siguientes:
Controlar la presión arterial.
La orina no debe contener sangre, proteínas ni glóbulos blancos.
No fumar. La gente sabe que el cigarrillo hace mal al corazón, pero también perjudica a los riñones.
Los diabéticos deben ocuparse precozmente de sus riñones. "Un diabético que no tiene enfermedad renal, tendrá una vida prolongada como cualquier otra persona", apunta el nefrólogo Remuzzi.
Factores de riesgo: hipertensión, diabetes, alteración metabólica que predispone a formar cálculos, predisposición genética a enfermar los riñones. Por ejemplo, una enfermedad renal genética muy prevalente es la poliquistosis renal familiar, infecciones urinarias recurrentes.