Martes, Febrero 07, 2012
Spanish English French German Italian
logoInstituto Suizo de Educación a Distancia


Comer poco es algo muy positivo y alarga la vida

PORTADA_.JPGEntrevista al doctor Juan Ybarra por A. Gallardo

--¿Quién debería ponerse a dieta?
--Yo creo que todo el mundo debería plantearse si está comiendo adecuadamente, y si toma los nutrientes más importantes. No solo se trata de tener un peso adecuado o de gustarse y quererse a sí mismo, sino de planificar el futuro y pensar que se puede llegar a los 90 años. Cada cual debería diseñar su plan y ver cómo llegará ahí con buena calidad de vida.

--¿Un plan para la longevidad?
--Si visitas a personas centenarias, por ejemplo en un geriátrico, y las analizas, compruebas que han estado toda la vida cuidándose, trabajando y comiendo poquísimo. Poquísimo. Las personas longevas, generalmente, trabajan mucho, están muy activas y comen, y han comido, poco a lo largo de su vida.


--¿Qué és comer poco?
--Quedarse siempre con un poco de hambre. Comer poco es muy positivo, y alarga la vida. Si aprendiéramos a masticar bien y a comer lentamente nos saciaríamos pronto y no tendríamos tiempo de ingerir lo que nos entra por los ojos. La teoría que relaciona el envejecimiento con la reducción calórica es acertada.


--¿Por qué un tipo de dieta engorda a unas personas más que a otras, haciendo el mismo ejercicio?
--La capacidad del sistema nervioso para quemar energía, el eje que enlaza el hipotálamo, la hipófisis y el intestino, difiere de un individuo a otro. Se puede ser un gran comedor, sedentario, y no engordar nunca si se tiene un sistema de termogénesis muy eficaz. O viceversa.


--¿Termogénesis?
--Es la capacidad de transformar energía en calor: lo que permite mantener o disipar el calor del cuerpo. Una caloría --eso que se cita tanto al hablar de la comida-- es la cantidad de calor necesaria para subir un grado la temperatura de un litro de agua. Un gramo de proteína ingerida te da cuatro calorías, igual que un gramo de azúcar. Un gramo de grasa da 9 calorías. Según sea tu termogénesis, quemarás ese calor con mayor o menor eficacia.


--¿Qué falla para que avancen la obesidad y la anorexia?
--Pues que aumentan los trastornos de la personalidad que se manifiestan en la forma de alimentarse. Las sociedades científicas españolas dicen que la obesidad afecta ya a un 30% de la población, mucho más de lo que se dice ante los medios de comunicación. Prácticamente el doble.


--Se dice que hasta un 25% de los cánceres los causa la dieta.
--Todo lo que sea comida grasa, con grasa polisaturada, contribuye al desarrollo del cáncer

 
Más sobre el tema....

HABITOS ALIMENTARIOS: INVESTIGACIONES EN LOS ESTADOS UNIDOS

Comer poco permite envejecer mejor, según un nuevo estudio


Probaron en monos de laboratorio que reduciendo un 30% la ingesta de calorías, éstos estaban más saludables y vivían más tiempo. En humanos, el método les aumentaría la expectativa de vida un 7%.

Michael Mason
THE NEW YORK TIMES ESPECIAL

En el Centro Nacional de Investigaciones sobre Primates, de Wisconsin, Estados Unidos, Matthias, un mono rhesus de 28 años, está perdiendo el vello, tiene panza y su cara se está llenando de arrugas. Está envejeciendo. (El promedio de vida para los monos de laboratorio de este tipo es de 27 años).

En una jaula contigua, otro mono de su misma especie, Rudy, es la imagen misma de la vitalidad, a pesar de que es un poco más viejo. Rudy se ve delgado y lleno de energía. "La diferencia entre ambos es marcada", asegura Ricki Colman, científico de este centro y encargado de cuidarlos. Lo que no es tan evidente es que esta diferencia es el resultado de una simple modificación aplicada a su estilo de vida, que hace posible que Rudy y primates como él puedan vivir más años y de forma muy vital.

Este enfoque, denominado restricción calórica, consiste en ingerir cerca de un 30% menos de calorías que lo normal, aunque recibiendo cantidades suficientes de vitaminas, minerales y otros nutrientes. Al margen de la manipulación genética directa, la restricción calórica es la única estrategia conocida que permite alargar la vida en varias especies.

De qué forma esta drástica dieta afecta al cuerpo fue objeto de intensas investigaciones. Ultimamente, todos estos estudios comenzaron a arrojar resultados, a través de un torrente de información que indica que la velocidad con que se envejece es algo elástico, y que puede modificarse.

En este último año se vio que las dietas basadas en baja ingesta de calorías modificaron en varios animales las estructuras moleculares responsables del avance de males como el Alzheimer, la diabetes, el Parkinson, el cáncer y las dolencias coronarias.

Este año, algunos investigadores que se dedican a estudiar los efectos de la dieta en los seres humanos llegaron a decir que la restricción calórica sería más efectiva que la actividad física para prevenir enfermedades relacionadas con la edad.

Los hallazgos ponen en duda viejas creencias culturales y científicas sobre la inevitabilidad del deterioro del cuerpo. Se siguen investigando, de todos modos, nuevos medicamentos para retardar el envejecimiento. Richard Miller, patólogo en la Universidad de Michigan, calculó, haciendo una deducción de todos estos hallazgos recientes en animales, que una píldora capaz de imitar los efectos de la restricción calórica podría llegar a llevar la expectativa de vida de los seres humanos a los 112 años, y en algunos casos a los 140, pese que algunos ven a esta proyección como demasiado optimista.

Ya en 1935, Clive McCay, un nutricionista de la Universidad de Cornell, había descubierto que los ratones alimentados con un 30% menos de calorías vivían un 40% más que sus compañeros de laboratorio con dietas regulares. Los que menos comían eran también más activos y menos proclives a sufrir enfermedades propias de la edad avanzada.

Durante años, científicos subvencionados por el Instituto Nacional del Envejecimiento, de EE.UU., siguieron de cerca a los monos rhesus con dietas hipocalóricas. En la Universidad de Wisconsin, en donde un total de 50 animales sobreviven hoy del grupo original de 76, las diferencias comienzan a advertirse.

A pesar del entusiasmo científico generalizado, la evidencia de que la restricción calórica funciona también en los humanos es indirecta. A pesar de los promisorios resultados obtenidos gracias a los estudios de primates, algunos científicos dudan de que la restricción calórica funcione realmente en los seres humanos.

Un modelo matemático publicado en 2005 por investigadores de la Universidad de California, Los Angeles, y la Universidad de California, Irvine, vaticinó que el máximo aumento en la expectativa de vida de los humanos gracias a una dieta con menos calorías sería de un 7%.

TRADUCCION: Silvia S. Simonetti

 

Eduqua 2009
CLED 2010
guide Association
Text Size